(ENG/ESP)"Don't hide behind the excuse, it can make you sick"/ "No te escondas detrás de la excusa, te puede enfermar"

in HeartChurch6 months ago

Excuses are always arguments of unfortunate people who instead of taking advantage of the opportunities that are presented in life, only seek to limit their development and personal growth.
If you harbor an excuse, you open the doors to failure.
Launch your successful offense and you will develop your human talent.

In my role as an educator and supervisor of education, I delved into the study of many people - students, teachers, parents, and guardians - and discovered that unfortunate people suffer from mental illness that weakens the mind. Psychologists call this disease "excusitis."
Behind all failure is this disease in its advanced form. And a large number of people suffer from at least a benign form of this disease.
The "excusitis" explains the difference between the person who is locating and those who barely support themselves in the situation they live. The more successful someone is, the less likely they are to make excuses.
The person who has never gone anywhere and has no plans to get anywhere always has an arsenal of reasons to explain why.

People with mediocre achievements are quick to explain why they don't have, why they don't, why they can't, and why they aren't.
If you study the lives of fortunate people, you will realize this: all the excuses made by mediocre people could be, but are not, made by prosperous people.
I have never met or known of any successful top business official, salesperson, professional, or leader in any field who could not have come up with one or more compelling excuses to justify himself. There are paralyzed people who could hide behind their inert legs; There are those who, by “not having a formal education”, could hide behind such a lack; or those who, after a heart attack, could hide behind that evil.

Like any other disease, excusitis worsens if it is not treated properly. A victim of this thought disease goes through the following mental process: “I am not doing as well as I should. What can I adduce as an excuse, to help me save face? Let's see: bad health? Lack of preparation? Too old? Too young? Bad luck? Personal misfortune? Wife? The way I have been brought up?

Once the victim of this evil of failure has selected a "good" excuse, he sticks with it. From now on he will use it to explain to himself and to others why he is not succeeding.
And each time the victim makes his excuse, it becomes more deeply ingrained in his subconscious.

At first the victim of excusitis recognizes that his excuse is a lie to some extent. But the more he repeats it, the more he becomes convinced that it is entirely true, that the pretext is the reason why it is not as successful as it should.



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No te escondas detrás de la excusa, te puede enfermar

Las excusas son siempre argumentos de personas desafortunadas que en lugar de aprovechar las oportunidades que se presentan en la vida, solo buscan limitar su desarrollo y crecimiento personal.
Si albergas una excusa, abres las puertas al fracaso.
Lanza tu ofensiva exitosa y desarrollarás tu talento humano.

En mi rol de educador y supervisor de educación, profundicé en el estudio de muchas personas (estudiantes, profesores, padres y tutores) y descubrí que las personas desafortunadas padecen una enfermedad mental que debilita la mente. Los psicólogos llaman a esta enfermedad "excusitis".
Detrás de todo fracaso se encuentra esta enfermedad en su forma avanzada. Y un alto número de personas padece por lo menos una forma benigna de este mal.
La "excusitis" explica la diferencia entre la persona que está localizando y los que apenas se sostienen en la situación que viven. Cuanto más exitoso es alguien, menos se inclina a poner excusas.
La persona que nunca ha ido a ninguna parte y no tiene planes de llegar a ninguna parte siempre tiene un arsenal de razones para explicar por qué.

Las personas con logros mediocres están prontas a explicar por qué no tienen, por qué no hacen, por qué no pueden y por qué no son.
Si estudia la vida de las personas afortunadas, se dará cuenta de esto: todas las excusas aducidas por los sujetos mediocres podrían ser, pero no son, aducidas por las personas prósperas.
Nunca he conocido ni he sabido de ningún alto funcionario con éxito en los negocios, vendedor, profesionista, o líder en cualquier campo que no hubiera podido hallar una o más excusas de peso para justificarse. Hay personas paralíticas que podrían esconderse tras sus piernas inertes; hay quienes, por “no contar con una educación formal”, podrían escudarse en tal carencia; o aquellos que, tras un ataque al corazón, podrían agazaparse detrás de ese mal.

Al igual que cualquier otra enfermedad, la excusitis empeora si no se la trata convenientemente. Una víctima de esta enfermedad del pensamiento atraviesa por el siguiente proceso mental: “No lo estoy haciendo tan bien como debiera. ¿Qué puedo aducir como excusa, que me ayude a salvar las apariencias? Veamos: ¿mala salud? , ¿falta de preparación?, ¿demasiado viejo?, ¿demasiado joven?, ¿mala suerte?, ¿infortunio personal?, ¿esposa?, ¿la forma en que he sido educado?

Una vez que la víctima de este mal del fracaso ha seleccionado una “buena” excusa, se aferra a ella. En adelante se valdrá de ella para explicarse a sí mismo y a los demás por qué no sale adelante.
Y cada vez que la víctima expresa su excusa, ésta se va arraigando más profundamente en su subconsciente.

En un principio la víctima de la excusitis reconoce que su excusa es mentira en cierta medida. Pero cuanto más la repite más llega a convencerse de que es del todo cierta, de que el pretexto es la razón de que no tenga el éxito que debiera.