”de la abundancia del corazón habla la boca”.

in Writing & Reviews6 months ago

Hoy recibí un correo de una amiga, después de leerlo y alegrarme por sus palabras solo quedaron en mi mente estas que escribió: ...”de la abundancia del corazón habla la boca”.

image.png
DEBEMOS DE HABLAR CON EL CORAZONFUENTE

¿Pero…cómo funciona esto? Fácil, es muy claro, de lo que tenemos en el corazón va a hablar nuestra boca, si estamos llenos de amor, pues veremos a todos con ese amor que tenemos en el corazón, seremos agradecidos, y vamos a querer que todos estén bien y sean felices como nosotros, pero… si por el contrario tenemos un corazón resentido, que no ha perdonado y que no sabe perdonar, ese contenido es el que vamos a poner en nuestra boca, y cada vez que nos expresemos, lo vamos a hacer con eso que abunda en nuestro corazón, hablaremos con resentimiento, con rencor, con odio hasta de nosotros mismos.

La boca pronuncia lo que el corazón apunta. La auténtica ventana para ver es nuestro corazón, no nos elevamos por encima de nuestras palabras, ellas reflejan lo que tenemos en nuestro corazón y que nutre nuestras vidas, por eso, con cada palabra debemos revisar nuestro corazón ¿por qué dije esto?

image.png
BUENOS DESEOSFUENTE

Cuanto más lleno tengamos nuestro corazón de buenos deseos, de buenas intenciones, de anhelos generosos menos espacio tendremos para los egoísmos y envidias. El corazón nunca está vacío, no soporta el vacío, necesariamente está lleno de algo. Cada uno de nosotros podemos ver de qué tenemos lleno el corazón.

Un corazón lleno de Dios es un corazón lleno de gratitud, sabe que Dios le ama, y siempre encuentra bendiciones. El corazón desagradecido, desconfiado, incrédulo no ve ni el perdón, ni la bondad, ni la misericordia, no tiene donde asirse.

Sólo si en mi corazón hay fe, esperanza, confianza, amor podré esparcirla en lo que haga. Las cosas mejores y más hermosas en el mundo no pueden verse ni incluso tocarse. Deben sentirse con el corazón. Un corazón rencoroso, es como un sótano oscuro y frío, donde se acumulan trastos viejos, inservibles, que solo sirve para juntar polvo, telas de araña, polillas, en donde no provoca estar.

Cada vez que nos encontremos haciendo un mal comentario de algo o de alguien debemos revisar nuestro corazón y así poco a poco, ir limpiándolo de todo desperdicio, inservible, que estará esperando el momento para salir por nuestra boca. Y que solo va a ocupar un lugar que podría ser para un pensamiento noble.

Sort:  

Mucha Razón tiene todo Tu Post. Hay que revisarnos nosotros mismos, antes de emitir juicios de los demás.

graciass por el comentario @decuartae, muchas veces comentamos sin pensar las cosas