A las Puertas del Hades - La Habitación Blanca / At the Gates of Hades - The White Room

in WORLD OF XPILAR2 months ago

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A las Puertas del Hades

La Habitación Blanca

Después del grotesco espectáculo de susurros, silbidos, gemidos y miradas lascivas en que se convirtió, la antes elegante cena, los edecanes guiaron a mi grupo por los pasillos de la estación, hasta llegar a uno, donde nos fueron ubicando frente a las puertas de lo que supuse eran diferentes habitaciones.

―Sus habitaciones han sido adecuadas, según sus requerimientos ―dijo uno de los pulcros jóvenes que nos acompañaban ―. En unos minutos traerán a sus acompañantes. Una vez que hayan terminado o tengan alguna necesidad de asistencia, presionen el botón de llamar en las tarjetas de acceso que les serán suministradas, cuando lo hagan un edecán vendrá a su habitación para llevarse a su acompañante o el equipo de aseo se hará cargo de cualquier otra necesidad ―tras decir esto, otro edecán entregó una tarjeta a cada uno de los huéspedes ―. Al final del pasillo está la sala de generadoras, pueden consumir cualquier alimento, bebida y otra cosa que requieran de ella, usen su tarjeta de acceso para activarlas y el costo será cargado directamente a su cuenta ―explicó señalando una gran puerta doble, situada al otro extremo del pasillo ―. Pueden abrir su habitación y entrar a esperar su orden.

Aproximé la tarjeta al lector, ubicado a un lado de la puerta y ésta se abrió, el bien iluminado interior de la habitación, estaba austeramente decorado, tal como lo había solicitado cuando Roldan me pidió mis necesidades en Avalon. Las paredes eran completamente blancas, al igual que el sofá y las ropas de cama, lo único que se destacaba era un armario, que supuse era parte del equipamiento de la habitación, pues no estaba en mi solicitud y un refrigerador, que al abrirlo estaba lleno de botellas de bebidas de naranja, tal como lo había pedido.

Abrí el armario, que se desbloqueaba con la misma tarjeta de acceso, en el interior había una gran variedad de herramientas, arneses, sogas y aparatos cuyo uso preferí no imaginar. Lo cerré nuevamente y decidí, mientras esperaba, explorar la sala de generadoras.

Salí al pasillo, que se encontraba completamente solo, caminé al final y nuevamente usando la tarjeta abrí la puerta, en el interior una gran sala circular con otras seis puertas, que supuse eran de pasillos similares al mío. En el espacioso interior habían seis mesas con seis sillas cada una, y la pared de alrededor estaba ocupada, en su mayor parte, por máquinas generadoras, de diferentes tipos, casi todas de alimentos y bebidas, pero también las había de preservativos, lociones y estimulantes sexuales, además de tres generadoras cuya existencia desconocía, se trataba de máquinas fabricantes de fármacos, al detallarlas noté en su menú una larga lista de estimulantes, alucinógenos y calmantes, tanto legales como ilegales, entre ellos uno que ya conocía el TDTH.

Regresé a la habitación y pude ver cómo, un edecán, entraba guiando a un joven de caminar torpe, vestido con ligeras ropas de color blanco, en una de las puertas próximas, de la cual, al abrirla, emanó una retumbante melodía clásica, que se enmudeció por completo cuando la puerta cerro tras el edecán. Me apuré a entrar a mi cuarto y luego de unos pocos segundos sonó un timbre.

―Adelante ―grité, después de unos segundos sin recibir respuesta, me aproximé a la puerta y la abrí, tras ella, esperaba la joven del holograma, vestida con una ligera bata blanca y con una expresión adormilada e ida, acompañada por el edecán que nos había dado la explicación.

Me hice a un lado y el hombre guio a la niña dentro de la habitación.

―¿Quiere que la desvista o coloque algún accesorio? ―me preguntó con tono despreocupado.

―No, gracias, sólo déjela ahí ―por momentos me pareció que hablábamos de un juguete, entregado por un mensajero.

―De acuerdo ―dijo y luego de aproximar a la chica a la cama y dejarla sentada en ella, volteó hacia mí ―. Tiene doce horas, si tiene algún requerimiento, puede hacerlo llamando a un edecán, mediante el botón de su tarjeta de acceso ―explicó ―. Se que no estuvo en su solicitud, pero hay una extensa variedad de accesorios, juguetes y herramientas en el armario, su uso es cortesía de la casa, ahora me retiraré y lo dejaré solo con su acompañante, ¿se le ofrece algo antes de que me retire?

―No, gracias, puede irse ― le dije, abrumado por tanta cortesía.

Sin decir otra palabra, el joven salió de la habitación, cuando la puerta se cerró, me recosté de ella y saqué de mi bolsillo una unidad de memoria, que me había dado Vicki y la conecté a la interface de mi implante neural, sentí que un destello me cegó por un momento y luego pude ver como, en mi campo de visión aparecieron varios nuevos indicadores verdes destellando, caminé por la habitación desplazando mi vista por todos lados, tratando de no dejar ningún lugar sin cubrir.

La unidad de memoria contenía un sensor de emisiones electromagnéticas y cuánticas, que me permitía detectar cualquier flujo imprevisto que pudiera delatar la presencia de cámaras o micrófonos, al parecer no había nada que´pudiese delatar lo que dentro del cuarto se estuviera haciendo. Al parecer la clausula de privacidad, era realmente respetada, al menos en la habitación.

Desconecté la unidad de mi cabeza y me aproximé a la niña, que permanecía sentada en la cama, completamente absorta de lo que sucedía a su alrededor. Me senté en cuclillas frente a ella y la vi directamente a su rostro, estaba pálida y ojerosa, su mirada permanecía fija en la nada, claramente estaba bajo el efecto de alguna droga, saqué de mi bolsillo una hipodérmica y luego de levantar la larga manga de su ligera bata, disparé una dosis de nano máquinas en su brazo.

Recosté a la niña en la cama y esperé unos segundos, repentinamente empezó a temblar y sudar mientras sus dientes castañuelaban, empezó a retorcerse violentamente y a gemir de dolor, la sujeté fuertemente, mientras salía de la crisis, su cuerpo había sido sujeto a mucho daño, por las drogas que le habían suministrado, durante los últimos dos meses y la rápida desintoxicación a que era sometida, la dejaría extenuada.

Al cabo de cuarenta minutos de entrar y salir de momentáneos y rápidos estados febriles y de delirio, Laura empezó a recuperar la conciencia.

―Hola Laura, no me conoces, pero vine a ayudarte, ¿cómo te sientes? ―le pregunté, secando el sudor de su rostro con una de las toallas de la habitación, mientras había usado las otras para cubrirla.

―Siento mucho frio y mi cuerpo duele ―dijo hablando torpemente ―. La luz me molesta, casi no me deja ver, ¿quién es usted?

―Me llamo Oliver y vine aquí para rescatarlas ―le dije, apartándome de la cama.

―Debe ayudar a Aida, ella está mal, creo que va a morir ―dijo gravemente.

Me dirigí al refrigerador y saque dos botellas de bebida de naranja, destapé a una y acerque la pajilla a su boca.

―Toma de esto, la azúcar te ayudará a reponerte, ya la ayuda viene en camino ―le dije ―. Dime, ¿Aida y Natalia están aquí contigo?

―Aida está enferma, la hirieron mucho, ella está en la habitación, pero a Natalia no la hemos vuelto a ver desde la última vez que se la llevaron.

―¿Hace cuando tiempo fue eso? ―le pregunté.

―No lo sé, después de eso me han llevado dos veces más, aparte de ésta, no sé por cuánto tiempo hemos estado aquí, las luces siempre están encendidas, no sabemos si es de día o de noche ―mientras hablaba la claridad iba volviendo a su voz, en la medida que sorbia la azucarada bebida.

Ya sabía que las niñas estaban aquí, ahora debía pedir el rescate, pero para eso tendría que salir de la habitación, porque seguramente el aislamiento anularía la señal del enlace cuántico.

Texto de @amart29 Barcelona, Venezuela, septiembre de 2020

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English

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At the Gates of Hades

The White Room

After the grotesque spectacle of whispers, whistles, moans and lascivious looks that it became, the formerly elegant dinner, the aides guided my group through the station's corridors, until they reached one, where we were placed in front of the doors of what I assumed were different rooms.

-Your rooms have been suitable, according to your requirements," said one of the neat young men who accompanied us. In a few minutes they will bring their companions. Once you have finished or have some need of assistance, press the call button on the access cards that will be provided, when you do so an aide will come to your room to take your companion or the cleaning team will take care of any other need - after saying this, another aide gave a card to each of the guests -. At the end of the corridor is the generator room, you can consume any food, drink or other thing you require from it, use your access card to activate it and the cost will be charged directly to your account - he explained by pointing to a large double door at the other end of the corridor. You can open your room and go in and wait for your order.

I approached the card to the reader, located at the side of the door, and it opened. The well-lit interior of the room was austerely decorated, just as I had requested when Roldan asked for my needs at Avalon. The walls were completely white, as were the sofa and bedding, the only thing that stood out was a closet, which I assumed was part of the room's equipment, since it was not in my request, and a refrigerator, which when opened was full of orange drink bottles, just as I had requested.

I opened the cabinet, which was unlocked with the same access card, inside there was a wide variety of tools, harnesses, ropes and appliances whose use I preferred not to imagine. I closed it again and decided, while waiting, to explore the generator room.

I went out into the hallway, which was completely alone, walked to the end and again using the card opened the door, inside a large circular room with six other doors, which I assumed were from similar hallways to mine. In the spacious interior there were six tables with six chairs each, and the surrounding wall was occupied, for the most part, by generating machines of different types, almost all of them for food and drinks, but there were also condoms, lotions and sexual stimulants, in addition to three generators whose existence I was unaware of, they were drug manufacturing machines, when I detailed them I noticed on their menu a long list of stimulants, hallucinogens and painkillers, both legal and illegal, among them one that I already knew about TDTH.

I returned to the room and could see how, an aide, entered guiding a young man of clumsy walk, dressed in light white clothes, in one of the nearby doors, from which, when he opened it, emanated a resounding classical melody, which was completely muted when the door closed behind the aide. I rushed into my room and after a few seconds a bell rang.

-Go ahead," I shouted, after a few seconds without receiving an answer, I approached the door and opened it. Behind her, the young woman in the hologram was waiting, dressed in a light white robe and with a sleepy, outgoing expression, accompanied by the aide who had given us the explanation.

I stepped aside and the man guided the girl into the room.

-Do you want me to undress her or put any accessories on her? -he asked me in a casual tone.

-No, thank you, just leave it there - at times it seemed to me that we were talking about a toy, delivered by a messenger.

-Okay, -he said and after approaching the girl to the bed and leaving her sitting on it, he turned to me -. You have twelve hours, if you have any requirements, you can do so by calling an aide, using the button on your access card, - he explained -. I know it wasn't in your request, but there is a wide variety of accessories, toys and tools in the closet, their use is a courtesy of the house, now I will leave you alone with your companion, is there anything offered to you before I leave?

-No, thanks, you can go - I said, overwhelmed by so much courtesy.

Without saying another word, the young man left the room, when the door closed, I leaned against it and took out of my pocket a memory unit, that Vicki had given me and I connected it to the interface of my neural implant, I felt a flash blinding me for a moment and then I could see how, in my field of vision several new green indicators appeared flashing, I walked around the room moving my sight everywhere, trying not to leave any place uncovered.

The memory unit contained a sensor of electromagnetic and quantum emissions, which allowed me to detect any unexpected flow that could give away the presence of cameras or microphones, apparently there was nothing that 'could give away what was being done inside the room. Apparently the privacy clause was really respected, at least in the room.

I disconnected the unit from my head and approached the girl, who was sitting on the bed, completely absorbed in what was going on around her. I squatted down in front of her and saw her face, she was pale and haggard, her gaze was fixed on nothing, she was clearly under the influence of some drug, I took out a hypodermic from my pocket and after lifting the long sleeve of her light gown, I shot a dose of nano machines into her arm.

I laid the girl down on the bed and waited a few seconds, suddenly she began to shake and sweat as her teeth chattered, she began to twist violently and moan in pain, I held her tightly, as she came out of the crisis, her body had been subjected to much damage, from the drugs she had been given, over the last two months and the rapid detoxification she was under, would leave her exhausted.

After forty minutes of in and out of momentary and rapid feverish states and delirium, Laura began to regain consciousness.

-Hi Laura, you don't know me, but I'm here to help you, how are you feeling? -I asked her, wiping the sweat from her face with one of the towels in the room, while I had used the others to cover her.

-I feel very cold and my body hurts, -she said, speaking awkwardly -. The light bothers me, it almost doesn't let me see, who are you?

-My name is Oliver and I came here to rescue you, -I said, turning away from the bed.

-You must help Aida, she's ill, I think she's going to die, -she said gravely.

I went to the refrigerator and took out two bottles of orange drink, uncorked one and put the straw in her mouth.

-Take this, the sugar will help you recover, help is on the way, -I told her -. Tell me, are Aida and Natalia here with you?

-Aida is sick, they hurt her a lot, she is in the room, but we haven't seen Natalia since the last time they took her away.

-How long ago was that? -I asked.

-I don't know, after that they took me twice more, apart from this one, I don't know how long we've been here, the lights are always on, we don't know if it's day or night -as she spoke the clarity returned to her voice, as she sipped the sugary drink.

I already knew that the girls were here, now I had to ask for the ransom, but for that I would have to leave the room, because surely the isolation would cancel the signal of the quantum link.

Text of @amart29 Barcelona, Venezuela, September 2020

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Previamente publicado en mi blog de Hive


Previusly published in my Hive blog

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