Depredador - Capítulo XIII

in #steempress2 years ago


Capítulo XIII


Liam había estado golpeando la puerta por horas, los nudillos ya estaban ensangrentados e hinchados, las venas del cuello se le marcaban con fuerza y su respiración estaba entrecortada, él había estado llamando a Savannah una y otra vez, necesitaba tener noticias de ella. No iba a poder con la culpa si algo le llegase a suceder, además, aunque no lo quisiera reconocer, él había desarrollado un sentimiento por la morena, sentimiento que aún no sabía de qué se trataba.

Al ojigris aún le dolía muchísimo el hombro, sin embargo, no quiso detenerse a pensar en ello, sólo necesitaba saber que iban a salir con vida y que por supuesto, la morena saldría ilesa.

Se oyeron pasos y Liam ya estaba preparado para matar a quien sea que entrara, su mandíbula estaba tensa, su mirada fría y calculadora; estaba tratando de permanecerse sereno, después de todo aún pensaba que un movimiento en falso y la vida de Savannah podría quedar en peligro.

Al abrirse la puerta el moreno se apresuró para embestir, pero no contó que el hombre ya viniese preparado con un arma apuntándolo.

—Ts Ts Ts Ts Ts—> Hizo el sonido con su lengua para luego hacerle retroceder —Quietecito depredador que si no te vuelo la cabeza — Liam sabía que hablaba en sentido literal, porque él si que le hubiese volado la cabeza de cinco disparos.

Si las miradas mataran ya los hombres estuviesen vueltos cenizas porque lo único que desprendía los ojos del depredador era Odio y sed de sangre.

—Muy bien depredador, así me gusta, que hagas caso—

Los ojos de uno de los hombres le devolvían con el mismo odio al ojigris, después de todo, fue a su hermano el que le rompió el brazo.

—Déjame hacerlo Serpiente, quiero hacerlo— Aquel hombre quería vengarse por haberle hecho eso a su hermano

—Pero el águila dio instrucciones— intentó razonar al que llamaban “serpiente”.

—Será poco… yo me hago responsable.—

Serpiente respiró hondo asintiendo para darle paso a tres de sus hombres, inmediatamente Liam se puso a la defensiva, pero el sonido del revolver cargándose le hizo aceptar lo que venía, y lo sabía muy bien.

Fueron golpes en la cara, en el estómago, en la espalda, en las piernas, el brazo se lo empeoraron y para completar le pisaron su miembro dejándolo agonizando en el piso. Él mismo pensó que se lo merecía, por la cantidad de veces que había matado, era como una justicia divina, lo que se rehusaba era terminar sus días de vida bajo las manos de aquellos individuos que eran hasta peor que él, después de todo, a él no le quedaba otra que combatir; ellos lo hacían por placer.

Podía apostar que tenía más de una costilla rota, pues le dolía hasta respirar, por lo que intentó guardar fuerzas mientras se quedaba en el frío piso de aquel cuarto sin ventanas.

Liam cerró los ojos y se dejó llevar por el dolor cayendo otra vez en un profundo sueño.

Los sonidos apresurados lo lograron despertar luego de un par de horas, el párpado derecho le pesaba por lo cual no podía abrir el ojo. El sonido de la puerta hizo que quisiera reaccionar, pero su cuerpo no respondía debido a que sentía mucho dolor.

—Despiértate ya bello durmiente, que quieren hablar contigo—

El depredador balbuceó unas palabras, pero no pudo tan siquiera hablar, la boca estaba llena de sangre seca, por lo que, con la ayuda de algunos hombres, lograron parar al ojigris y llevarlo a otro cuarto donde estaba Savannah amordazada y con los ojos llorosos.

Los ojos de la chica se abrieron de par en par y les dedicó una mirada asesina a los hombres que sólo se encogieron de hombros sutilmente señalando al culpable. Ella se tuvo que calmar y recordar que tenía que jugar muy bien su papel, después de todo no quería tener que matar a Liam por involucrarse, se decía a si misma que lo hacía única y exclusivamente por Aubrey.

—Tírenlo al lado de Jade— Savannah se mordió la lengua para no decir “tengan cuidado”, el hombre lo empujó para que cayese al lado de su jefa.

—Bien, esto es lo que haremos. Habilitaremos una videollamada para que tu querido esposo los vea a ambos y se de cuenta que siguen con vida.

Savannah, como si fuera una actriz de Hollywood comenzó a llorar desconsoladamente mientras negaba con la cabeza, Liam por otra parte trató de tomarle la mano a la chica pero ella estaba atada y él muy cansado como para moverse demás.

Luego de un par de minutos Savannah comenzó a dar gritos ahogados por el pañuelo que le cubría la boca al ver a su esposo por videollamada.

—¿Te diste cuenta que no debes jugar con nosotros?, así dejamos a tu querido guardaespaldas y así podremos dejar a tu querida esposita si no nos das lo que pedimos—

—Déjenla libre, por lo que más quieran, yo.. yo voy a dar el dinero, sólo, déjenla libre.

—Mañana por la noche quiero los 20 millones de dólares en efectivo, si a las 9 no lo tenemos, es mejor que te despidas de Savannah

—Necesito.. Necesito la dirección

—¿Qué pasa?, ¿ya se te olvidó como funciona esto?, yo mismo te daré la dirección cuando la hora se acerque. — El hombre se acercó a Savannah para pasarle la lengua por las lágrimas derramadas de ella.

—¡DÉJENLA MALDITOS!.

—No estás en posición de exigir, sólo asegúrate de darme el maldito dinero y se acabó — Hizo una pequeña pausa para sonreír cínicamente —Ah, y se me olvidaba — El hombre lo miró fríamente —Recuerda que si vas a la policía, lo sabré, si te mueves, lo sabré; si respiras, lo sabré. Así que yo que tú, hago las cosas bien o me aseguraré de que tu esposa conozca lo que es estar con un hombre de verdad— Dicho aquello el hombre colgó la llamada para guardarse el celular en su Jean.

—Llévense al depredador a su cuarto—

Savannah miró al hombre para hacerle una ceña de que no se lo llevaran.

—O mejor no, es preferible que se queden los dos aquí, así los tendremos mejor vigilados — Savannah sintió muchas ganas de golpear hasta matar a los responsables de las heridas del depredador.

Cuando ellos salieron del cuarto, Savannah simulando esfuerzo, se quitó la mordaza y se acercó a Liam.

—Hey, ¿estás bien?.— La de ojos café negó con la cabeza regañándose internamente —¿En dónde te hirieron?

—En.. todos lados. — Murmuró cansado casi perdiendo la consciencia por los dolores

Savannah se acercó lentamente a él para acariciarle el rostro con la yema de los dedos con suavidad, aún con las manos atadas

—Nunca debiste aparecer Liam… No estabas en mis planes— Susurró en un pequeño hilo de voz que Liam nunca escuchó. —Espero no tener que deshacerme de ti también…—


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Sources: 1, 2



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